La lectura, la escritura y el cálculo, son el patrimonio de sistemas inter-funcionales cerebrales que crean conexiones e interacciones dinámicas y estables. Para la Neuropsicología estos sistemas funcionales complejos tienen un origen social dado la interacción del individuo con el medio y a la vez, una base biológica en tanto la interiorización de dispositivos que se adaptan y a su vez, se aprenden. La interacción individuo-medio, implica la puesta en funcionamiento, coordinación y jerarquización de distintas áreas de la corteza cerebral. En su estructura morfológica, el cerebro no contiene inicialmente todas sus aptitudes psíquicas, sino que posee la capacidad de formarla, por medio de procesos neurofisiológicos, y se consolidan por los procesos de aprendizaje a través de los cuales el sujeto conocerá el mundo que lo rodea. En este sentido, los aportes de la neuropsicología son fundamentales a la hora de analizar e intervenir en el desarrollo, a su vez en las dificultades de aprendizaje y orientará la labor pedagógica. Nuestro objetivo se expresa en la necesidad de dar herramientas basadas en los procesos comportamentales que acompañan las estrategias didácticas y pedagógicas que requiere la educación para garantizar la cognición. Concebir a las mismas es entender al educando en sus formas particulares de acceso al conocimiento respetando su historia y su cultura.